Tribunal de Honduras condena a 11 policías por torturas y robo a dos ciudadanos filipinos
Este lunes, un tribunal de Honduras encontró culpables a 11 policías de una unidad antipandillas, recién desarticulada, por las torturas y robo a dos ciudadanos filipinos.
Los policías eran parte de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas (Dipampco), desmantelada el viernes por el gobierno del presidente Nasry Asfura.
El Poder Judicial de Honduras dijo en un comunicado que los 11 agentes fueron condenados por robo con violencia, privación ilegal de la libertad, tratos crueles, inhumanos y degradantes, entre otros delitos.
Los hechos ocurrieron el 13 de noviembre de 2023 "cuando los ahora condenados valiéndose de sus cargos irrumpieron de forma ilícita en la vivienda" de los filipinos en el municipio de Villanueva, norte de Honduras, indicó por su lado la Fiscalía.
Las "víctimas fueron sometidas a actos de tortura, privadas ilegalmente de su libertad, además de que se les habrían implantado pruebas de manera ilícita", agregó el Poder Judicial.
La audiencia en la que se conocerán las penas contra los sentenciados se realizará el 22 de junio.
La Dipampco está señalada, además, de abusos contra los derechos humanos, por lo que Estados Unidos, que en un inicio entrenó a sus miembros, le retiró el apoyo durante el gobierno de la presidente izquierdista Xiomara Castro (2022-2026).
La Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado fue una unidad de élite de la Policía Nacional de Honduras, encargada de combatir la extorsión, el lavado de activos y los delitos cometidos por maras y pandillas.
Fue disuelta y eliminada de forma definitiva por el gobierno hondureño tras descubrirse irregularidades tras la muerte de cinco de sus agentes en Corinto, Omoa.
Los agentes fueron atacados cuando iban a allanar una casa donde supuestamente había miembros de una red vinculada a narcotraficantes mexicanos.
En su momento, la Dipamco ganó protagonismo en el marco de un estado de excepción con el que la presidente Castro intentó sin éxito replicar la ofensiva contra las pandillas del presidente de El Salvador, Nayib Bukele.