“La dependencia de Cuba del petróleo mexicano podría llevar a que Cuba intente influir en los asuntos internos mexicanos, como hizo en Venezuela”: Esteban Román
Desde fines de 2022, México ha sustituido a Venezuela como el principal proveedor de petróleo a Cuba, respondiendo a un colapso energético en la isla. La decisión de México se produce en un momento crítico, ya que la captura de Nicolás Maduro y las sanciones de Estados Unidos han obstaculizado el acuerdo petrolero entre Caracas y La Habana.
En este contexto, las exportaciones de Pemex a Cuba alcanzaron los 17,200 barriles diarios de crudo y 2,000 de derivados en los primeros nueve meses de 2022, lo que suma un valor superior a los 400 millones de dólares.
El papel de México, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, se fundamenta en razones alegadas como humanitarias. "México siempre ha mantenido una relación histórica con Cuba, incluso ante presiones internacionales", defiende Sheinbaum, haciendo eco de la larga tradición diplomática entre ambas naciones.
Mientras tanto, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha afirmado que Washington no ha solicitado a México detener estos envíos, aunque analistas advierten sobre los riesgos potenciales para la renegociación del tratado comercial de Norteamérica.
La situación en Cuba sigue siendo crítica, ya que el país produce solo alrededor de 40,000 barriles diarios de crudo pesado, indispensables para sus termoeléctricas, que ahora solo satisfacen la mitad de la demanda energética nacional.
Como resultado, los apagones se han convertido en una constante, afectando la industria y la agricultura, evidenciando la profunda crisis energética.
Este nuevo vínculo entre México y Cuba genera dependencias y plantea riesgos estratégicos, en tanto que el gobierno cubano podría ampliar su influencia en México, siguiendo un patrón similar al que desarrollaron en Venezuela.
El analista geopolítico Esteban Román Alonso indica que "la dependencia de México por parte de Cuba podría llevar a que Cuba intente influir en los asuntos internos mexicanos, tal como hizo en Venezuela".
Escenarios futuros para Cuba son inciertos. Esteban Román sugiere dos posibilidades: el régimen podría sostenerse mediante un manejo limitado de recursos para un control social correspondiente, o bien una intervención externa podría precipitar cambios significativos.