Polarización sin “precedentes”: el sello de la campaña presidencial en Brasil

Luiz Inácio Lula Da Silva

Polarización sin “precedentes”: el sello de la campaña presidencial en Brasil

Jair Bolsonaro, Lula da Silva - Foto tomada de: (EFE)
Unos 156 millones de brasileños están convocados a las urnas este domingo 2 de octubre para decidir su futuro político.

Tanto Jair Bolsonaro como Luiz Inácio Lula da Silva movilizaron el pasado sábado a miles de simpatizantes en Sao Paulo, antes de medir fuerzas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales cuya campaña en general estuvo marcada por una "polarización sin precedentes", según destacan diferentes analistas internacionales.

"A diferencia de elecciones anteriores en que los contendientes se veían como adversarios, ahora hay una fuerte polarización donde se instaló la noción de enemigo político”, explicó Vera Chaia, docente de ciencia política en la Universidad Católica de Sao Paulo.

Si bien los candidatos abordaron los temas políticos más sensibles que para la población brasileña resultan una necesidad, durante los debates televisados y los distintos actos de campaña, ambos aspirantes sacaron a relucir lo peor de su contrincante.

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El pasado martes 16 de agosto comenzó la campaña electoral con el conservador Jair Bolsonaro y el izquierdista Lula da Silva como protagonistas de la disputa presidencial más polarizada en décadas.

Bolsonaro, de 67 años, emitió un discurso en la misma esquina en la que fue apuñalado en la campaña de 2018, en Juiz de Fora, en el estado de Minas. Allí reiteró su promesa de luchar contra la inflación de dos dígitos, el aborto, las drogas y defender la "propiedad privada".

Por su parte, Lula, de 76 años encabezó la denominada "marcha de la victoria", la cual recorrió en una camioneta que se desplazó hasta la emblemática avenida Paulista. 

En el lugar el exjefe de Estado, acompañado por miles de personas que ondearon banderas de organizaciones sindicales, grupos feministas y comunidad LGBTI, aprovechó para agradecer a todas las personas que confían en el Partido de los Trabajadores. 

"Me siento enérgico, como si tuviera 30 años, gracias por confiar en nosotros (...) vamos a recuperar el país de las manos genocidas y negacionistas", consideró Lula haciendo alusión a la gestión de Bolsonaro. 

Otro momento destacado entre los políticos, fue durante el primer debate presidencial, mismo que subió el voltaje de cara a la primera vuelta. 

En el espacio de preguntas y respuestas Bolsonaro apuntó: "Lula fue el presidente más corrupto de la historia, no podemos olvidar el caso 'Lava Jato' por el que ha sido procesado".

Como era de esperarse, dichas declaraciones no sentaron nada bien en Lula da Silva, quien respondió: "Estoy más limpio que el presidente y su familia. Si llego a la presidencia eliminaré los decretos con secretos de Estado por 100 años firmados por Bolsonaro". 

Otro polémico instante registrado durante la carrera electoral se desarrolló en el segundo debate al cual Lula no acudió por "inconvenientes en su agenda política".

"El expresidiario no tiene compromiso con la población (...) rezo a Dios para que el país no sienta los dolores del comunismo", sostuvo Bolsonaro. 

Tras las aseveraciones del máximo gobernante de Brasil, Lula reapareció en un evento en el que solo manifestó que "de llegar al poder descartaría la reelección". 

"Todo el mundo sabe que un ciudadano de 81 años no puede querer la reelección", añadió. 

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Aunque el pasado 29 de septiembre Bolsonaro insinuó que podría haber "fraude en los comicios", fue un día después (30 de septiembre) que los rivales políticos se vieron de nuevo las caras en el tercer y último debate presidencial.

El encuentro se vio envuelto por acusaciones pronunciadas por Bolsonaro y Lula. "Todos saben que el expresidente es jefe de una pandilla de ladrones", mencionó Bolsonaro, a lo que Lula respondió: "él debería verse en un espejo y saber lo que pasa en su gobierno".

Cerca de 156 millones de brasileños están llamados a las urnas este domingo para elegir a próximo presidente de la República, así como los integrantes de la Cámara Baja del Congreso, un tercio del Senado y los gobernadores y asambleas legislativas de los 27 estados. 

Redacción NTN24.com


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