Esta es la razón por la que no es recomendable dar infusiones a los niños
De acuerdo con una investigación de la Academia de Nutrición y Dietética de España, "no es recomendable dar infusiones a niños menores de 4 a 5 años", debido a que sus órganos son inmaduros y no pueden metabolizar los principios activos de las plantas, lo que puede provocar daños y efectos adversos".
Estudios sugieren que el hígado y los riñones de los bebés y niños pequeños no están desarrollados para procesar los compuestos químicos o aceites esenciales de las hierbas, lo que puede causar hepatotoxicidad (daño al hígado), insuficiencia hepática, vómitos e incluso convulsiones.
Además, acota que muchas infusiones contienen taninos (como la manzanilla o el té verde) que bloquean la absorción de minerales esenciales como el hierro, el calcio y el zinc, aumentando el riesgo de anemia.
¿Por qué no se deben dar infusiones a los bebés?
Según los investigadores de la Academia de Nutrición y Dietética de España, las infusiones caseras o de origen no controlado podrían portar esporas de Clostridium botulinum o bacterias que provocan infecciones intestinales, sepsis o botulismo infantil.
"Es fácil escuchar en la consulta a algún padre o madre angustiado preguntando qué darle al bebé para que duerma o si hay hierbas naturales para tranquilizar a los niños, pero la situación va más allá", explica la instancia.
"A pesar de que la práctica de dar infusiones a los bebés para calmarlos, aliviar sus molestias o ayudarlos a dormir ha sido común durante generaciones, actualmente las recomendaciones médicas y de los dietistas-nutricionistas desaconsejan esta práctica", añade.
Por otro lado, a partir de los 4–5 años en adelante se podrían ofrecer infusiones de manera muy esporádica, prefiriendo siempre opciones libres de teína y sin azúcares añadidos (como rooibos o infusiones de frutas), y consultando previamente con un especialista.
Cabe agregar que otras guías pediátricas sugieren evitar las infusiones con cafeína o teína hasta los 12 años.