La República Democrática del Congo roza los 1.000 muertos por un letal brote de ébola mientras la tasa de mortalidad supera el 40%
La República del Congo se encuentra al borde de alcanzar las mil víctimas mortales debido al brote de ébola que afecta al este de la nación africana desde el pasado 15 de mayo.
De acuerdo con el informe epidemiológico del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) con corte al 20 de julio, el número de fallecidos confirmados se elevó a 999 personas, mientras que la cifra total de contagios diagnosticados ascendió a 2.473, fijando la tasa de letalidad de la enfermedad en un 40,4%.
Actualmente 737 pacientes se encuentran en aislamiento u hospitalización y 482 personas han logrado recuperarse de la enfermedad. Pese a que el rastreo de contactos ha alcanzado un 82%, los organismos de salud advierten que la vigilancia aún resulta insuficiente ante la continua transmisión comunitaria.
El brote responde a la cepa de Bundibugyo, una variante del virus cuya tasa de mortalidad suele oscilar entre el 30 % y el 50 %. A diferencia de la cepa Zaire, para la cual existen inmunizantes probados, contra el tipo Bundibugyo no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico.
Hasta el momento, cinco provincias congoleñas se han visto afectadas por el brote, Ituri (epicentro del brote), Kivu del Norte, Kivu del Sur y Haut-Uélé (este), así como Tshopo (centro-norte).
Esta epidemia representa ya la tercera más grave en la historia documentada del ébola, superada únicamente por la gran crisis de África Occidental entre 2014 y 2016 (que dejó a más de 11.000 fallecidos) y el brote registrado en la misma RDC entre 2018 y 2020 con 2.299 muertos. y 3.481 casos.